"..vale decir preciso,
o sea necesito,
digamos me hace falta,
tiempo sin tiempo."
Mario Benedetti
Y un viernes de enero
me hiciste sentir
que las rosas no solo pinchan
sino que hacen lindo
todo aquello que las rodea.
Que tienen el poder de sacarte el aire,
que pueden dejar sin letra a los redondos,
que dejan al tiempo sin tiempo,
que pueden también sedar con sus caricias.
Dedos con clonazepan,
sonrisa de valium
besos de opio.
Cualquier analogia de la droga y tu piel resulta injusta.
Dos horas, después mil.
El infinito se derrite en tanto calor.
Un sillón, un colchón, el frio del piso.
Espacio y tiempo desaparecieron
cuando encastramos los brazos.
Creo que cuando te probe no me pude soltar.
Tiene razón Mario, lo mejor de la caricia, es su continuación.
Sudor de dos cuerpos, ambrosía eterna.
Ahí en lo blando,
donde gusta escarbar.
Ahi en lo blando,
ahí te busco y acá te encuentro.
Se gastaban los clásicos.
"No nos olvidemos de nosotros"
(Mientras te abrazo fuerte)
"Yo voy en trenes"
(mientras tus manitas sobrevuelan mis cejas)
Me hiciste entender que las noches de enero pueden ser recuerdos lindos.
Me hiciste creer que todavia puedo creer en mi.
Me hiciste creer....
Una noche de enero,
cuando el viento soplaba como huracan, me hiciste entender que las rosas no son solo espinas...
...y que el tiempo no tiene tiempo.
El próximo diluvio te vuelvo a ver...
Adieu! Bye Bye! Aufwiedersehen!
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