"Qué difícil fue tu daño, amor
Qué grande y complicado, qué largo y qué cruel
Pero qué fácil, qué hermosamente fácil
Es olvidarte"
Elvira Sastre
Piso de goma en una plaza.
Eso fuí, mientras vos jugabas,
guardé las sillas de plástico en un desarmadero de autos.
La justicia duele cuando es mentira.
La mentira duele cuando es traición.
Las hienas y los tigres se amigan
(No se distanciaron nunca)
El que mete la mano en las contradicciones, no sale limpio.
Lloré cuando dormía,
me descubrí lúcido cuando desperté.
Iba a escribir dormido sobre lo fácil
que fue olvidarte.
Lo fácil que se hizo olvidar el difícil daño,
ese daño difícil que me clavaste.
Me saqué de encima
el sobretodo de plomo que me pusiste,
con un rocanrol.
Y me encontré luciérnagas una tarde.
Y una mañana desperté
con la cura en mi pecho.
Me encontré viendo,
en unos ojos negros
apremiados por el deseo,
todo el universo que puedo ser.
Me devolvieron, con esa mirada,
las ganas de ser
(un rato más)
Todo lo dificil,
lo rebuscadamente dificil,
que fue tu daño,
se fue en un soplo
en una tarde con cerveza y
se escaparon las notas mayores.
Quizas sea un piso de goma,
de una plaza abandonada,
pero todavia hay quien
ve en este tonto, un futuro posible,
aquel que llegó hace rato,
impuso sus risas,
plantó bandera,
y me arranco de las nubes grises.
Solo se puede ser un tonto,
solo se puede ser idiota ante el amor.
El proximo diluvio te vuelvo a ver...
Adieu! Bye Bye! Aufwiedersehen!
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