Sabiduría diurna.
Ir y venir.
Ojos azules bien abiertos
solo se cruzan de placer y, aun así,
siempre apuntan al horizonte.
Siempre adelante,
buscando el escape a la noche en este sol radiante de ventanas cerradas.
La vida es el baile de disfraces definitivo.
Unos juegan a jugar,
otros miramos mirar.
Uno que quiere ser sabado a la mañana
termina siendo siempre domingo a la tarde, nublado.
Advierte que le sale natural,
gustar, siempre gustar.
Advierte que puede ser igual,
gustar, siempre gustar.
Ir y venir.
Sabiduría diurna,
sabiduría ancestral.
Lo que alguien desecha,
alguien aprovecha.
El próximo diluvio te vuelvo a ver...
Adieu! Bye Bye! Aufwiedersehen!