"Nuestras son las mujeres que nos dejaron, ya no sujetos a la víspera, que es zozobra, y a las alarmas y terrores de la esperanza. No hay otros paraísos que los paraísos perdidos."
Jorge Luis Borges
Escucho la palabra de un señor
que habla del Señor.
Lo pondera,
lo habita,
lo defiende,
lo necesita.
Mientras el tren avanza por las vías,
andando lento,
las pondera,
las habita,
las defiende,
las necesita.
Allá lejos,
en el paraíso de los perdidos,
nos vamos a encontrar.
Y tus ojos bonitos
seguirán mirando otra playa,
y tus manos bonitas
querrán, acá y allá,
acariciar pieles tersas.
Ya no hay más paraísos
que los perdidos.
No existen más
que los paraísos individuales.
No puedo negarle
tus ojos y tus manos al mundo.
Y mucho menos al cielo.
Te pondero,
te habito,
te necesito,
te defiendo.
Aun contra mi estado de ánimo
El próximo diluvio te vuelvo a ver...
Adieu! Bye Bye! Aufwiedersehen!
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