"Habia ojos redondos, ovalados, chicos, grandes, medianos, negros, azules, amarillos, verdes, marrones, rojos y blancos. Si, muchos ojos, dos en cada hombre y mujer primeros, pero nada que miraban"
Sub Comandante Marcos
Caminando me di cuenta
de que el tren estaba a horario.
Los semáforos esperaban mi paso.
El viento me acomodaba el pelo
y las ideas.
Su rostro daba cuenta
de la existencia de Dios en la tierra,
en ojos marrones de china amanecida.
Miraba el infinito
y, allá, en el fondo de ese trago
de eternidad,
encontraba mi amor.
Como espejo,
como charco empapado,
como listón de llegada
a una meta que nadie quiere.
Desde la alegría no se hace poesía,
dicen los poetas mayores.
Desde la alegría no se hace poesía.
Pero desde tus ojos, sí.
El proximo diluvio te vuelvo a ver...
Adieu! Bye Bye! Aufwiedersehen!
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