"Yo no te pido nada, yo no te acepto nada.
Alcanza con que estés en el mundo
con que sepas que estoy en el mundo
con que seas, me seas,
testigo juez y dios.
Si no, para qué todo."
Idea Vilariño
El cielo siempre está lejos
y la bella dama siempre cerca.
Días aciagos, noches temblorosas
suelen ofrecer finales abruptos.
Mientras se pueda, acá estamos.
Pero estar se vuelve difícil.
Salir, incierto.
Queda el abrazo como refugio.
Del dolor de vivir se dijo todo,
incluso lo que nadie se atrevió.
Del placer también.
Todo fue dicho.
Intenté que las mariposas
siguieran volando.
Pero viven un día.
Intenté que mis sueños siguieran andando.
Pero viven un día.
Todos sabemos hacia dónde vamos.
Para distraernos hacemos el amor,
leemos, miramos,
jugamos a ser inmortales.
Y entonces se asoma,
siempre hermosa,
la bella dama.
Canta. Cuenta.
Quiere besarnos.
Y atrae mucho.
Sobre todo en días aciagos,
con noches temblorosas.
Uno está a punto de besarla.
Pero recuerda el abrazo.
El proximo diluvio te vuelvo a ver....
Adieu! Bye Bye! Aufwiedersehen!
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