"Dorkas subrayaba la inconstancia de sus amores subiendo y bajando del cordón de la vereda.
- Pero un día, tuve la desgracia de encontrarme con La Bruja. Por si usted no lo sabe, se trata de la mujer más hermosa del mundo. En verdad, ella también disfrutaba provocando amores desgraciados. Yo me enamoré vergonzosamente. Era capaz de cumplir las comisiones más indignas, con tal de complacerla. Una noche me comunicó su decisión de abandonarme en los términos más crudos. Entonces me desesperé..."
El Caminante, Dolina
Qué hago ahora con el tiempo?
Dónde esta el borde de la conciencia?
Cuándo llega el tiempo que no llega?
Por fin bajaste, que linda estas
(Se tomaron de la mano
y empezaron a caminar)
Sigo sin entender por qué la arena
se empecina, me corre y me asfixia.
Tengo ganas de que se cierre el paso
(Las primeras cuadras las sonrisas
abundan, como quien respira suelto,
flotando en el aire)
Me gusta cuando se le achinan los ojos.
Me gusta cuando tiene brillo su mirar.
Me gusta cuando me reflejo en esos ojos.
(Llegan a la gran avenida,
solo queda una recta hacia el final)
Sigo temiendo que no quiera verme.
Sigo temiendo que no quiera nada.
Porque cuando tiene sed se nota,
pero cuando está saciada también
(Apuran el paso, que ya era rápido,
para cruzar la plaza con fisuras)
Entiendo que quiera verme despejado.
Juego a favor de mi voluntad.
Juego a favor de sus caprichos.
(Suben las escaleras para llegar al hall)
Pero todo este tiempo sin verte
me duele y me cuesta más que nada.
Nunca tuve lienzo tan hermoso,
para mis dedos pincel, como tu piel.
(Ahora sí, besos huérfanos,
abrazos abandonados.
El camino siempre está abierto)
El proximo diluvio te vuelvo a ver....
Adieu! Bye Bye! Aufwiedersehen!
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